Los devastadores incendios que desde hace cinco días asolan Los Ángeles (EE. UU.) se extendieron este sábado 11 de enero a otras zonas. El gobernador de California, Gavin Newsom, duplicó el número de efectivos de la Guardia Nacional de California para combatir el fuego, que ha dejado al menos 11 muertos y 13 desaparecidos.
Los incendios en Los Ángeles, California (EE. UU.), han consumido hasta el momento más de 14.000 hectáreas y han obligado a evacuar a más de 153.000 personas, de acuerdo con las autoridades locales.
Parece «un escenario de guerra», lamentó el presidente Joe Biden.
Se prevé que los vientos, que habían comenzado a debilitarse el viernes, vuelvan a tomar fuerza a partir de este sábado, según los pronósticos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), lo que aleja las esperanzas de controlar el desastre.
El papa Francisco se dijo «entristecido» por la pérdida de vidas y los daños causados por los incendios, al tiempo que manifestó su «cercanía espiritual» con los afectados, en un telegrama dirigido al arzobispo de Los Ángeles este sábado.
Saqueos y robos
Ante el aumento de los saqueos en las zonas afectadas o evacuadas, las autoridades declararon el viernes un estricto toque de queda, vigente entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana, en las zonas de Pacific Palisades y Altadena, las más devastadas.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ordenó asimismo «una completa revisión independiente» de los servicios de distribución de agua de la ciudad, al señalar como «profundamente preocupante» la falta de suministro y la pérdida de presión en los hidrantes en las primeras etapas de los incendios, lo que contribuyó a que se propagaran.
La jefa de bomberos de Los Ángeles, Kristin Crowley, dijo a KTTV, afiliada de Fox News, que todavía tienen «poco personal, recursos y fondos», unas declaraciones interpretadas como críticas hacia las autoridades locales.
Sin embargo, durante una rueda de prensa en la que también estaba presente Crowley, la alcaldesa de la ciudad, Karen Bass, intentó reducir las tensiones afirmando que los responsables políticos, de los servicios de emergencia y seguridad estaban «todos en la misma sintonía».
Devastador
El galardonado actor Mel Gibson dijo al medio NewsNation que su casa de Malibú se incendió y que la pérdida fue «devastadora».
El príncipe Harry y su esposa Meghan Markle, quienes cortaron lazos con la monarquía británica en 2020 y viven en California, acudieron a consolar a las víctimas en el barrio de Pasadena.
Nicole Perri, cuyo hogar fue destruido por las llamas en Pacific Palisades, dijo a la AFP que las autoridades los habían «defraudado completamente».
La situación «sigue siendo muy peligrosa», advirtió Deanne Criswell, de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
Responsables del manejo de emergencias se disculparon el viernes por falsas alertas de evacuación a millones de teléfonos móviles, lo que desató el pánico.
Construido con un costo de mil millones de dólares, en parte con piedra travertina resistente al fuego, el famoso museo alberga 125.000 obras de arte.
También se desplegaron soldados y decenas de personas fueron detenidas.
Necesidad de respuestas
Las autoridades están instando a los californianos a conservar agua, ya que algunos depósitos que abastecen a las bocas de incendio se han agotado debido a la lucha contra los incendios.
Donald Trump, quien asumirá la Presidencia de Estados Unidos el 20 de enero, ha difundido información falsa en su red social Truth Social, afirmando que California se está quedando sin agua debido a políticas medioambientales demócratas que desviarían el agua de lluvia para proteger «peces inútiles».